8 situaciones que ocurren cuando vuelves del Erasmus

Que acaben las vacaciones de verano y volver a estudiar o a trabajar es duro, ¡pero volver de un Erasmus a tu casa es (si cabe) peor! A continuación, te contamos 8 situaciones que ocurrirán cuando vuelvas de tu Erasmus a la vida habitual, ¡si has sido Erasmus lo entenderás perfectamente!

  1. Echas de menos a tus amigos del Erasmus y vuestras bromas. Cada vez que veas en la tele o en Internet algo de tu país de destino Erasmus o de alguna ciudad que visitaste los recordarás, a ellos y a las tonterías que hacíais, cada noche, en cada fiesta, en clase (en el mejor de los casos)… Todas esas anécdotas y experiencias volverán a tu memoria… Un poco de nostalgia no viene mal y sirve para darse cuenta que hay aviones que, en poco tiempo, permiten revivir recuerdos…
  2. Tus padres no te entienden. Llegas a casa y al principio todo son besos y abrazos, ”cuanto te he echado de menos”, ”qué ganas tenía de verte”…al principio todo es genial, te hacen tus platos de comida favoritos, total comprensión en lo que pidas (tanta que incluso te extraña y llegas a pensar que se trata de una cámara oculta)… Esto es así, solo hasta la primera semana…

Pero el paraíso acaba, sí, acaba cuando empiezas a escuchar de tu madre frases como: ”¿y tú has vivido sólo? ¡Pues no se nota!”, ”¡como tendrías la habitación allí, no me lo quiero ni imaginar…!”También, aparecerán los tópicos dichos por tu padre como ”mientras vivas en esta casa, harás lo que yo te diga, que el Erasmus ya acabó” o el clásico ”si no te gusta, ya sabes dónde está la puerta”

  1. Tu novi@ te somete al polígrafo. Si has ido de Erasmus con novi@ y (lo más difícil) has vuelto, entenderás perfectamente esto. Los primeros días, semanas (o incluso meses) de tu vuelta de Erasmus el ambiente, estará tenso y lleno de indirectas y pullitas. Pero, normalmente, la situación varía por géneros…

*Si el que se va de Erasmus es un chico. Empieza a acostúmbrate a las continuas preguntas, creerás a veces incluso que estas siendo entrevistado, que no te tiemble la voz… ¡Sé fuerte!

*Si, por el contrario, la que se va de Erasmus es una chica, el método del polígrafo pasa a ser el del detective, (probablemente menos insistente), pero puede que igual de efectivo (y cansino)…

No hace falta que le cuentes detalles a tu novi@ en tu llegada, estate segura que se ha visto tus fotos de Facebook como 20 veces (analizándolas pormenorizadamente, hasta el mínimo detalle), con lectura de comentarios, consulta de Likes, ¡todo incluido!… Por tanto, posiblemente, no harán tantas preguntas como las novias, ¡pero sí preguntas mucho más concretas!

  1. Facebook será tu peor enemigo. Todo el año de tu Erasmus, Facebook habrá estado machacando de envidia a tus amigos… Han tenido que ver todas tus fotos, de fiestas, de las ciudades que visitabas, de tus amigos de Erasmus…cuidado, ¡Facebook te la devuelve!, ¡Facebook en tu vuelta de Erasmus no es el karma, pero casi!

Al principio, durante los primeros meses del Erasmus, no lo entenderás, pero el tiempo pasa rápido…y con él, empiezan a llegar los temidos recuerdos de Facebook…”Hace 1 año estabas en…”, (y su respectiva foto, tú, de fiesta, con los ojos que están luchando por abrirse o de viaje…).

Un antídoto a esto, es que, al año siguiente por las mismas fechas, estés en la playa, tomando el sol o en una situación similar (dudoso, realmente dudoso), entonces sí te hará hasta ilusión ver ese recuerdo. PERO… si al llegar la notificación estás estudiando, trabajando o haciendo algo peor (situación más normal, 99.99% de los casos, según un estudio de la Universidad de Wisconsin ;P), sentirás (y maldecirás) lo rápido que pasa lo bueno (y querrás volverte a ir de Erasmus) 

  1. No pillarás comentarios de tu grupo de amigos. Has estado un año (o algunos meses) fuera y, aunque Whastapp o Skype os han permitido mantener el contacto, no es lo mismo contarlo que vivirlo. Y, en algunas situaciones, no entenderás a qué vinen determinados comentarios porque justo esa parte se olvidaron contártela. No te preocupes, con el tiempo te pondrás al día!
  2. Volver a la rutina diaria. Atrás quedaron los días que vivías más de noche que de día, dónde tus mayores preocupaciones eran pensar dónde viajar el siguiente finde o en qué casa celebrar la próxima fiesta… Toca ponerse a trabajar, empezar un máster u otra carrera o, en el peor de los casos, terminarla (con su correspondiente vuelta al estudio intensivo). Aunque, si sabes elegir bien el curso del Erasmus, este último punto no aparecerá, lee nuestro post y descubre las ventajas de hacer el Erasmus en el último curso.
  3. Tus viajes se reducirán. Eso de batir records contra ti mismo por viajar un mes más que el anterior llegó a su fin (como todas las competiciones lo hacen). A tu regreso, date por satisfecho con irte de vacaciones en verano y de hacer alguna escapada algún puente, en Semana Santa o Navidades…
  1. Se acabaron las fiestas cada día. Lo de planear tu semana según las fiestas, pasando los días de celebración en celebración, se acabó. Tendrás que conformarte con salir los findes y juernes (en el mejor de los casos). Tu hígado te lo agradecerá 😉

  1. Hablar en inglés o en idioma oficial de tu país Erasmus. Lo que pensabas que jamás ocurriría, sucede. Las primeras semanas (o meses) deseabas hablar español a toda costa. Pero, cuando vuelvas a casa, echarás de menos el oír ese idioma que tanto te costó controlar… Es difícil de explicar, pero cuando te encuentres que también habla (o se defiende bien) en esa lengua, te matarás por volver a practicarla.

Nadie dijo que volver de Erasmus sería fácil… Pero merece la pena arriesgar

El Erasmus es una experiencia increíble, aunque tiene su lado malo (que se acaba). Si te han ocurrido alguna de las situaciones que te hemos contado o ¿peores?, ¡cuéntanoslo! 

 

 

 

 

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