10 ventajas no académicas de irte de Erasmus o Séneca

Todos sabemos que, en la mayoría de los casos, ir de Erasmus o Séneca, viene muy bien para aprobar esa asignatura que se atravesó, esa que es conocida como “la más chunga de la carrera” o para elevar la nota media… Es decir, sabemos que, normalmente (hay casos que no) el Erasmus viene muy bien para el expediente académico, pero es que el Erasmus tiene muchos más beneficios que los meramente académicos… Si es que, con estas ventajas, ¿cómo no te vas a ir de Erasmus?

A continuación, te contamos 10 ventajas (no académicas) de ir de Erasmus

food-712665_19201. Aprendes a cocinar. A no ser que hayas tenido que mudarte a otra ciudad para estudiar (y aún así puede que hayas sobrevivido con los tuppers semalanes de mamá), puede que tu primer contacto con la cocina sea en el Erasmus. No queda otra, los tuppers maternos no duran para siempre, no vale comer todos los días en el McDonald’s, ni gorronear a los amigos que saben cocinar. Al principio te verás indefenso ante los fogones pero, poco a poco, irás haciéndote con el manejo de las sartenes y las ollas! Tendrás platos que serán tu especialidad y puede que hasta te vuelvas un cocinillas! (Esto sumará puntos a la hora de ligar!)

2. Aprendes a hacer las cosas por ti mismo. Muy unido al primer punto, pero esta vez es más general. No solo tienes que lavar tu ropa, limpiar la casa y hacer las tareas cotidianas; eres tú quién decide sobre tu vida y el que tiene que encargarse de hacer las gestiones necesarias para que las cosas sean como quieres, tendrás que encargarte de los trámites de nosequé beca, la solicitud de una ayuda para la vivienda, problemas con el casero…. Dicho así parece fácil, pero puedes volverte loco con ello. No obstante, esto te ayudará a aprender a valerte por ti mismo, a sentirte útil para ti, no necesitarás a nadie (al menos después del primer mes) para conseguir lo que te propongas

social-network-76532_6403. Te vuelves más sociable. Aunque antes de irte de Erasmus creas que eres una persona extrovertida, no es comparable a tu nivel de sociabilidad a la vuelta del Erasmus. Conocerás a mucha gente y ganarás una soltura especial para las relaciones sociales, no te importará ser el primero en saludar a alguien, ni ser el que saque siempre el tema de conversación. Tus amigos de Facebook crecerán como la espuma, así como el número de tus contactos de Whatsapp.

yada-yada-1432923_1920.jpg4. Pierdes la vergüenza de hablar en un idioma que no es el tuyo. +”Are you understanding me? ”    -“No, sorry”. Y ahí acababan muchas de tus conversaciones antes de irte de Erasmus, pero durante él (y a la vuelta) esto cambiará. Es hacerte entender o no hablar, así que te esforzarás al máximo para que entender y que te entiendan. Puede que no sepas cómo se dice una palabra en concreto pero te las apañarás a la perfección para decir lo que quieras decir. Está claro que tu nivel de inglés (o el idioma de la ciudad de tu Erasmus), pero no solo eso, ganarás una gran soltura a la hora de expresarte en una lengua diferente a la tuya. 

laughter-775062_1920.jpg5. Aprendes a valorar más las cosas importantes. Cuando algo te falta es cuando te das cuenta de lo importante que es para ti. Eso ocurrirá en el Erasmus, valorarás más a tu familia y amigos, y echarás de menos hasta las cosas que más te molestaban de ellos 🙂 También, te servirá para darte cuenta de qué personas son prescindibles en tu vida.

6. Mejorará la valoración de las empresas. Actualmente, las empresas valoran mucho las estancias al extranjero (o una ciudad diferente a la de procedencia) ya que son muestra de tu independencia y tu disponibilidad para la movilidad geográfica. Ante dos candidatos con el mismo currículum, el puesto será para el que se ha ido de Erasmus.

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holiday-1560815_1920.jpg7. Aumentan tus posibilidades de viajar. Esta claro que durante el Erasmus vas a viajar  y mucho (es una cláusula del Erasmus inamovible), pero es que cuando acabe también. Harás amigos en diferentes partes de Europa (y del mundo), lo que supone tener que alojamiento gratuito en muchas ciudades! Tendréis que haceros alguna visitilla que otra para recordar todas esas experiencias que vivisteis juntos 🙂

emotions-245453_1280.jpg8. Aprendes a convivir con otras personas. A no ser que vayas a una residencia de estudiantes o vivas sólo en un estudio, tendrás compañeros de piso o habitación con los que convivir, repartir tareas domésticas, poneros de acuerdo para no molestaros mutuamente… Esto lleva consigo aprender a “soportar” a las personas con sus diferentes formas de hacer las cosas, manías, estados de ánimo…

9. Ligarás más. Será por ser extranjero, por el sex appeal que te da ser Erasmus, porque la soledad te hace ser más abierto, o tendrán que ver las fiestas Erasmus… El motivo no nos importa, el caso es que ligarás, ligarás mucho, más de lo que lo que pensabas!

girl-1569256_1920.jpg10. Maduras. El resumen de todas las ventajas anteriores es que maduras, creces, te haces mayor. Solo lo entienden los que han estado de Erasmus pero, en definitiva, vuelves diferente, cambia tu manera de pensar!

¿Hay más ventajas que no están en la lista?, ¿te has ido de Erasmus y has identificado todas ellas?, ¡Cuéntanoslo, queremos saber tu opinión!

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8 situaciones que ocurren cuando vuelves del Erasmus

Que acaben las vacaciones de verano y volver a estudiar o a trabajar es duro, ¡pero volver de un Erasmus a tu casa es (si cabe) peor! A continuación, te contamos 8 situaciones que ocurrirán cuando vuelvas de tu Erasmus a la vida habitual, ¡si has sido Erasmus lo entenderás perfectamente!

  1. Echas de menos a tus amigos del Erasmus y vuestras bromas. Cada vez que veas en la tele o en Internet algo de tu país de destino Erasmus o de alguna ciudad que visitaste los recordarás, a ellos y a las tonterías que hacíais, cada noche, en cada fiesta, en clase (en el mejor de los casos)… Todas esas anécdotas y experiencias volverán a tu memoria… Un poco de nostalgia no viene mal y sirve para darse cuenta que hay aviones que, en poco tiempo, permiten revivir recuerdos…
  2. Tus padres no te entienden. Llegas a casa y al principio todo son besos y abrazos, ”cuanto te he echado de menos”, ”qué ganas tenía de verte”…al principio todo es genial, te hacen tus platos de comida favoritos, total comprensión en lo que pidas (tanta que incluso te extraña y llegas a pensar que se trata de una cámara oculta)… Esto es así, solo hasta la primera semana…

Pero el paraíso acaba, sí, acaba cuando empiezas a escuchar de tu madre frases como: ”¿y tú has vivido sólo? ¡Pues no se nota!”, ”¡como tendrías la habitación allí, no me lo quiero ni imaginar…!”También, aparecerán los tópicos dichos por tu padre como ”mientras vivas en esta casa, harás lo que yo te diga, que el Erasmus ya acabó” o el clásico ”si no te gusta, ya sabes dónde está la puerta”

  1. Tu novi@ te somete al polígrafo. Si has ido de Erasmus con novi@ y (lo más difícil) has vuelto, entenderás perfectamente esto. Los primeros días, semanas (o incluso meses) de tu vuelta de Erasmus el ambiente, estará tenso y lleno de indirectas y pullitas. Pero, normalmente, la situación varía por géneros…

*Si el que se va de Erasmus es un chico. Empieza a acostúmbrate a las continuas preguntas, creerás a veces incluso que estas siendo entrevistado, que no te tiemble la voz… ¡Sé fuerte!

*Si, por el contrario, la que se va de Erasmus es una chica, el método del polígrafo pasa a ser el del detective, (probablemente menos insistente), pero puede que igual de efectivo (y cansino)…

No hace falta que le cuentes detalles a tu novi@ en tu llegada, estate segura que se ha visto tus fotos de Facebook como 20 veces (analizándolas pormenorizadamente, hasta el mínimo detalle), con lectura de comentarios, consulta de Likes, ¡todo incluido!… Por tanto, posiblemente, no harán tantas preguntas como las novias, ¡pero sí preguntas mucho más concretas!

  1. Facebook será tu peor enemigo. Todo el año de tu Erasmus, Facebook habrá estado machacando de envidia a tus amigos… Han tenido que ver todas tus fotos, de fiestas, de las ciudades que visitabas, de tus amigos de Erasmus…cuidado, ¡Facebook te la devuelve!, ¡Facebook en tu vuelta de Erasmus no es el karma, pero casi!

Al principio, durante los primeros meses del Erasmus, no lo entenderás, pero el tiempo pasa rápido…y con él, empiezan a llegar los temidos recuerdos de Facebook…”Hace 1 año estabas en…”, (y su respectiva foto, tú, de fiesta, con los ojos que están luchando por abrirse o de viaje…).

Un antídoto a esto, es que, al año siguiente por las mismas fechas, estés en la playa, tomando el sol o en una situación similar (dudoso, realmente dudoso), entonces sí te hará hasta ilusión ver ese recuerdo. PERO… si al llegar la notificación estás estudiando, trabajando o haciendo algo peor (situación más normal, 99.99% de los casos, según un estudio de la Universidad de Wisconsin ;P), sentirás (y maldecirás) lo rápido que pasa lo bueno (y querrás volverte a ir de Erasmus) 

  1. No pillarás comentarios de tu grupo de amigos. Has estado un año (o algunos meses) fuera y, aunque Whastapp o Skype os han permitido mantener el contacto, no es lo mismo contarlo que vivirlo. Y, en algunas situaciones, no entenderás a qué vinen determinados comentarios porque justo esa parte se olvidaron contártela. No te preocupes, con el tiempo te pondrás al día!
  2. Volver a la rutina diaria. Atrás quedaron los días que vivías más de noche que de día, dónde tus mayores preocupaciones eran pensar dónde viajar el siguiente finde o en qué casa celebrar la próxima fiesta… Toca ponerse a trabajar, empezar un máster u otra carrera o, en el peor de los casos, terminarla (con su correspondiente vuelta al estudio intensivo). Aunque, si sabes elegir bien el curso del Erasmus, este último punto no aparecerá, lee nuestro post y descubre las ventajas de hacer el Erasmus en el último curso.
  3. Tus viajes se reducirán. Eso de batir records contra ti mismo por viajar un mes más que el anterior llegó a su fin (como todas las competiciones lo hacen). A tu regreso, date por satisfecho con irte de vacaciones en verano y de hacer alguna escapada algún puente, en Semana Santa o Navidades…
  1. Se acabaron las fiestas cada día. Lo de planear tu semana según las fiestas, pasando los días de celebración en celebración, se acabó. Tendrás que conformarte con salir los findes y juernes (en el mejor de los casos). Tu hígado te lo agradecerá 😉

  1. Hablar en inglés o en idioma oficial de tu país Erasmus. Lo que pensabas que jamás ocurriría, sucede. Las primeras semanas (o meses) deseabas hablar español a toda costa. Pero, cuando vuelvas a casa, echarás de menos el oír ese idioma que tanto te costó controlar… Es difícil de explicar, pero cuando te encuentres que también habla (o se defiende bien) en esa lengua, te matarás por volver a practicarla.

Nadie dijo que volver de Erasmus sería fácil… Pero merece la pena arriesgar

El Erasmus es una experiencia increíble, aunque tiene su lado malo (que se acaba). Si te han ocurrido alguna de las situaciones que te hemos contado o ¿peores?, ¡cuéntanoslo! 

 

 

 

 

¿En qué curso hacer el Erasmus? Tenemos la respuesta

Muchos de nosotros decidimos que nos vamos a ir de Erasmus desde que entramos en la Universidad (o incluso antes)… Pero la pregunta clave es ¿cuándo?. Las opciones son en tercero o cuarto (o posteriores, pero seamos optimistas)… Para evitar conflictos morales, simplificaremos la pregunta a: ¿Es mejor hacer el Erasmus en el último curso o antes?

¡Tenemos la respuesta! ES MUCHO MEJOR HACER EL ERASMUS EN EL ÚLTIMO CURSO, por estas 6 razones:

  1. El regreso. Estar de Erasmus será una de las mejores experiencias de tu vida, pero el regreso… puede que sea una de las peores. El regreso es duro (aunque merece la pena). Te tocará volver a la vida real y a las responsabilidades que conlleva. Si a la depresión post Erasmus le sumas que todavía tienes que hacer un curso más de tu carrera será (aún) peor. Tendrás que volver a estudiar al ritmo de antes (en el Erasmus tu ritmo de estudio disminuirá), exámenes, trabajos, deberes… Mejor evitar esto y saber que el irte de Erasmus es el último paso hacia tu título universitario.
  2. Elección de asignaturas. Si te vas de Erasmus en el último curso de carrera podrás llevar las asignaturas que se te han atravesado, las más difíciles de aprobar en tu Facultad, tendrás más facilidad en cuanto a las convalidaciones porque hay un mayor número de asignaturas optativas… Además, el año anterior al Erasmus podrás cursar las asignaturas que sepas que no te van a convalidad. De esta forma te aseguras que el curso de Erasmus será el último de tu Grado.
  3. Experiencias de tus compañeros. Habrá compañeros tuyos que hayan decido irse en tercero, por lo que, gracias a su experiencia tu Erasmus será más fácil, te darán consejos sobre las clases, las mejores zonas para vivir, salir de fiesta…
  4. Disfrutarás más tiempo de tus amigos del Grado. Si te vas de Erasmus en tercero, cuando vuelvas del Erasmus, la relación con tu grupo de amigos será algo distinta. Aunque hayáis mantenido el contacto, te habrás perdido anécdotas y fiestas y, al principio, no entenderás muchas cosas (tranquil@, con el tiempo se solucionará). Otra buena alternativa para que esto no suceda es que todo el grupo de amigos se vaya de Erasmus (pero CUIDADOa diferentes ciudades para que podáis practicar otros idiomas y relacionaros con otras personas).
  5. Mayores probabilidades de alargar tu estancia en el país de destino. Cuando al irte de Erasmus finalizas tu Grado hace que nada académico te una a tu ciudad de origen. Por tanto, podrás aprovechar las oportunidades de tu ciudad de destino, como prácticas (o trabajo remunerado) que te ofrezcan, hacer allí un máster…
  6. Más tiempo para aprender el idioma. Es muy conveniente que antes de ir de Erasmus manejes el idioma oficial de tu nuevo país (o el inglés) con soltura, para evitar que el lenguaje de señas sea el único medio de comunicación que te una con sus habitantes. Para aprender (o mejorar) un idioma se necesita tiempo, atrasando un año el Erasmus (de tercero a cuarto) podrás dedicar más tiempo a ello.

*Único inconveniente: El Trabajo de Fin Grado, muchas Facultades requieren que tu tutor pertenezca a tu Facultad de origen (además de ser más conveniente, ya que te llevará mucho tiempo de redacción), por lo que tendrás que hacerlo a tu regreso o durante el Erasmus (comunicándote por e-mail).

Como ves, solo hay un inconveniente de que tu Erasmus sea en el último curso (única ventaja de hacerlo antes), así que, el partido queda 6 – 1, ganado por goleada la opción de irte de Erasmus en el último año de carrera!

Ya sabes cuándo irte de Erasmus, ¿dónde?, en entradas anteriores y futuras de nuestro blog…

¿Qué te parecen nuestros motivos?, ¿falta alguno? ¡Cuéntanos, queremos saber tu opinión!